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Erotismo y redes sociales

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Cruzada contra el erotismo

Las redes sociales han iniciado una cruzada contra el erotismo. La iniciativa de Facebook para modificar sus normas comunitarias es toda una señal de que los tiros de las redes sociales apuntan a todo lo que suene a erotismo y a pornografía. La modificación de las normas comunitarias de la red social más universalmente conocida ha hecho que se considere terminantemente prohibido compartir contenido pornográfico o cualquier otro contenido de tipo sexual.

Esta cruzada contra el porno y lo erótico se fundamenta en algo que, en principio, puede parecer muy ambiguo: el intento de eliminar de la red todos aquellos contenidos que se consideren “inapropiados”. La ambigüedad del concepto “inapropiado” parece demasiado evidente como para que justifique las medidas que Facebook acostumbra a utilizar cuando detecta alguno de estos contenidos inapropiados: la eliminación no sólo de dichos contenidos sino también de la cuenta en que dicho contenido ha aparecido.

Contenidos inapropiados

El término “contenido inapropiado” hace que sea pertinente el planteamiento de una duda: ¿dónde se coloca la línea que separa lo que se considera apropiado y lo que no? Esta ambigüedad ha hecho que, por ejemplo, el famoso cuadro de Gustave Coubert El origen del mundo fuera eliminado de la cuenta de un profesor de arte. Este cuadro muestra el pubis de una mujer. ¿Implica eso que no puede publicarse una fotografía de la Venus de Milo o del David de Miguel Ángel? Seguramente no. ¿Por qué se considera, pues, inapropiada una obra de arte como el cuadro de Coubert? Este cuadro, al ser eliminado por Facebook, ¿debe ser considerado pornografía?

Estas preguntas no pueden tener una respuesta clara ya que la eliminación o no de un contenido se fundamenta en ese concepto ambiguo que ya hemos remarcado. Y cuando la ambigüedad es la base sobre la que deben asentarse las decisiones lo lógico es que éstas se muestren, de vez en cuando, un tanto absurdas. Por ejemplo: Facebook eliminó en su momento una fotografía del fotógrafo de Elche Benya Acame en la que aparecía la modelo Malú Galeote. La imagen mostraba a Galeote desnuda de cintura para arriba. Operada de una mastectomía, Galeote mostraba los efectos de la operación. El extremo de la ridiculez llegó cuando Facebook eliminó una fotografía de una mujer tomando un baño en una bañera. La mujer, fotografiada de perfil, tenía los brazos apoyados en la bañera. Facebook confundió el codo enrojecido de la mujer con un pezón. Eso bastó para eliminar la fotografía de sus contenidos.

Y es que el pezón, según la modificación de la normativa de publicación de contenidos, es importante: el pezón se basta y se sobra para imposibilitar la publicación de la foto de un pecho. Éste, de hecho, sólo podrá ser mostrado cuando está ejerciendo la función que la lactancia le tiene reservada. Es decir: el pecho tiene cabida como mama, como órgano específicamente propio de los mamíferos y de su función natural de amamantar a las crías humanas. Por el contrario, nada del andamiaje erótico que el hombre ha izado alrededor del pecho femenino tiene cabida, al parecer, en los contenidos de Facebook.

Quejarse de las medidas que Facebook toma cuando se encuentra con un contenido que considera inapropiado tiene algo de pataleta estéril. Hay quien ha intentado denunciar a Facebook acudiendo a los juzgados ordinarios de su localidad. Esto no tiene resultado alguno ya que hay algo que el usuario de Facebook no acostumbra a saber y que está recogido en una cláusula de las sección 15 de la “Declaración de derechos y responsabilidades” de esta red social. Esa cláusula indica que el usuario, al iniciar la sesión, acepta el hecho de que sólo los tribunales de justicia del estado de California de los Estados Unidos (lugar en el que se encuentra la sede del monstruo de las redes sociales) son competentes para tratar asuntos judiciales que tengan que ver con la protesta del usuario contra la eliminación de contenidos considerados inapropiados por la empresa californiana.

Twitter, por su parte, ha dado también un paso al frente en esta cruzada contra el erotismo y la pornografía y, particularmente, en la lucha contra el llamado “porno por venganza”; es decir: contra todas aquellas imágenes eróticas que, de otras personas y sin su consentimiento, se publican en su red. El pistoletazo de salida para esta lucha lo dio el llamado “celebgate”. Se conoce con este nombre el masivo robo de fotos íntimas de estrellas (Jennifer Lawrence, Kim Kardashian, Kate Upton, etc.) que aparecieron publicadas en la red social Reddit. Esta red, también, ha seguido los pasos de Twitter para evitar que los despechados o despechadas tras una ruptura amorosa puedan servirse de fotos tomadas de sus exparejas en la intimidad para, mediante su difusión pública a través de las redes sociales, vengarse de ellas.