Que hayamos tenido la suerte de contemplar un largo listado de actrices desnudas no quiere decir que no suframos un escalofrío de deseo cada vez que un nuevo nombre se añade a la lista. Hemos visto en cueros y en actitudes procaces a bellas actrices como Jennifer Lawrence, Elsa Pataky y Eva Green. Tras ese festín para nuestros ojos, podría parecer sensato que estuviéramos inoculados contra la sorpresa y que nuestra capacidad de desear se hallara, ¿cómo decirlo?, ¿anestesiada?. Pero no. De golpe y porrazo vemos a Margaret Qualley desnuda y follando con Demi Moore en La sustancia y nos sentimos encendidos de deseo. Tanto, que queremos saber más sobre esa muchacha de mirada inocente y cuerpo turbador.
Las tetas de Margaret Qualley, su culito tentador, ese cuerpo que parece conservar aún las líneas a medio dibujar de la adolescencia… ¿cómo no ponerse cachondos contemplando eso? Quizás Margaret no tiene pechuga suficiente como para figurar en la lista de honor de las famosas tetonas, pero no cabe duda de que sí merece hacerlo en el de las jovencitas morbosas que iluminan y dan sentido a tantas y tantas pajas como, cuando aprietan las ganas, nos hacemos los hombres de toda edad y condición.
En este post vamos a mostrarte algunas de las fotografías más hot de Margaret Qualley, imágenes en las que la actriz luce su turbador desnudo, pero también vamos a hablarte de su biografía personal y de su carrera profesional, de cómo ha llegado a convertirse en un oscuro objeto de deseo para todos los que andamos a la caza de fotos y vídeos de famosas desnudas para echar un poquito de leña a la hoguera de nuestra libido.
Tras leer nuestro post y ver las fotos de Margaret Qualley desnuda, seguro que añades su nombre a la lista de famosas a las que alguna vez has deseado.
¿Quién es Margaret Qualley?
Que Margaret Qualley estaba predestinada a la interpretación y al mundo del cine es algo fácil de comprender. Basta con conocer el nombre de su madre, la famosa actriz Andie MacDowell. Entre rodaje y rodaje de películas como Cuatro bodas y un funeral, Atrapado en el tiempo, Sexo, mentiras y vídeo o, entre otras, Greystoke: La leyenda de Tarzán, a la buena de Andie le dio tiempo de quedarse embarazada del modelo Paul Qualley y de parir el 23 de abril de 1994 a nuestra chica del día.
Podemos imaginar la infancia de Margaret: un famoso por aquí, un famoso por allá, que si ahora visita a los papis esta actriz, que si ahora lo hace este actor… En fin: una infancia sumergida en el ambiente propio de quienes se ganan la vida brillando en las pantallas de cine, en las pasarelas de moda y en las fiestas de Hollywwod.
Pero hablar de la vida de actores y actrices famosas implicar hablar, más de una vez, de divorcios. Y los papás de Margui no escaparon a ese destino. Se divorciaron cuando ella era una niña y eso implicó que nuestra joven y deseada actriz tuviera que abandonar su Montana natal para mudarse con su madre a Asheville, Carolina del Norte.
La influencia de su famosa madre ha sido, sin duda, determinante en la vida de Margaret. Más allá del apoyo emocional que haya podido prestarle en los momentos más complicados de su vida, Andie MacDowell facilitó que su hija creciera en un ambiente en el que la creatividad y el arte estaban continuamente presentes. Eso influyó, sin duda, en el hecho de que, desde bien pequeña, la norteamericana mostrara interés por la danza y la interpretación, participando en talleres de teatro y producciones escolares. Convencida de que quería ser actriz, se trasladó a Los Ángeles. Allí, poco a poco, va forjando su sueño.
Carrera profesional de Margaret Qualley
Versatilidad y frescura. Estas dos son las virtudes que están permitiendo que Margaret Qualley se esté convirtiendo, sin prisas pero sin pausa, en una de las actrices más reconocidas de su generación y en una estrella en ascenso. ¿Dónde está su límite? El tiempo lo dirá. Nosotros no somos adivinos, aunque, vista su capacidad interpretativa y, por qué no decirlo, su turbio atractivo, le auguramos una carrera llena de éxitos.
Lo que sí podemos decir es cuándo empezó todo y podemos explicar también cómo ha sido el camino hasta llegar aquí. El debut hay que marcarlo en el año 2013, cuando debutó en la serie televisiva The Leftovers, un aclamado drama creado por Damon Lindelof. En él, la joven actriz interpretaba el papel de Jill Garvey, la hija de uno de los personajes principales. Su interpretación, muy valorada, le abrió la puerta de nuevos proyectos.
Entre los títulos de esos proyectos podemos destacar Palo Alto (2013), Novitiate (2017) y, sobre todo, Once Upon a Time in Hollywood. Estrenada en 2019 y dirigida por Quentin Tarantino, este film convirtió a Qualley en una estrella.
Al igual que Sydney Sweeney, Margaret interpretó en el film de Tarantino el papel de una de las chicas Manson. ¿Quienes eran las «Manson girls»? Una de las jóvenes que, de una forma u otra, colaboraron, en 1969, en el que fue sin duda uno de los crímenes más famosos del siglo XX: el de la actriz Sharon Tate y varios amigos y amigas a manos de miembros del llamado clan Manson.
La interpretación del papel de Pussycat, un papel que implicaba plasmar una inquietante mezlca de inocencia y rebeldía, le permitió brillar junto a artistas de la categoría de Brad Pitt y Leonardo DiCaprio y le valió el aplauso de la crítica y del público. Desde entonces, su nombre figura entre los más valorados de su generación.
A ello ayudó también su protagonismo en la serie Maid. En esta serie de Netflix, basada en la historia real de Stephanie Land, Qualley interpretó el papel de Alex, una madre soltera que trabaja como limpiadora y que lucha por mantener a su hija y salir adelante. Sufrimiento, resiliencia y determinación fueron los tres valores que la actriz estadounidense consiguió transmitir, demostrando con su conmovedora actuación su capacidad para interpretar personajes complejos.
Como vemos, Margaret Qualley es, profesionalmente, mucho más que «la hija de». Versátil y carismática, va forjando su propio camino en la industria del entretenimiento. Que ha venido para quedarse parece claro. Que ello también tiene que ver con su belleza es algo difícilmente discutible. De ella, de su belleza, vamos a hablar a continuación y como se merece. Después de todo, siempre es gustoso contemplar (o, a falta de ello, imaginar) a jóvenes desnudas y follando.
La belleza de Margaret Qualley desnuda y follando
Alguien que deseara hablar de una forma clásica y respetuosa de la belleza de Margaret Qualley alabaría esos rasgos delicados y esa mirada profunda que caracterizan a la actriz estadounidense y que, seguramente, son fruto en buena medida de su excelente mezcla genética. Sin duda, es más fácil ser guapa cuando el padre y la madre lo son. Y en el caso de la Qualley eso se da.
Pero nosotros no estamos para alabanzas remilgadas. A nosotros, cuando contemplamos imágenes de Margaret Qualley follando (o cuando nos entregamos a la delicia de imaginarlas), nos sobran los versos y la poesía y nos puede el más ardoroso deseo. Y éste, cuando es de verdad, no puede ser sino sucio.
Margaret Qualley, con esa carita de niña buena que no parece haber roto nunca un plato pero que, al mismo tiempo, parece estar a punto de romperlo, nos llena la mente de pensamientos sucios. Las jóvenes morbosas tienen ese don. Imaginar el culo de Margaret Qualley puesto en pompa y ofreciéndosenos para una buena penetración desde atrás es irremediable cuando la vemos morderse el labio inferior como una Lolita que hubiese crecido conservando en el rostro un algo de falsa inocencia,
También es irremediable pensar en una buena mamada dada por esa jugosa boquita cuando contemplamos esos labios habitualmente pintados de carmín y con el brillo jugoso de una fresa que deseáramos saborear.
Y, para alimentar la hoguera de nuestro deseo, nos faltaba La sustancia. Se habla de este film como de una peli de «terror corporal». Se dice también que las tetas y culo de Margaret Qualley no son en realidad como aparecen en el film. Que lo que se muestran ahí son prótesis. Y lo son, no vamos a engañarnos. Ella misma lo ha reconocido en alguna entrevista. ¡Pero qué bien hechas están esas prótesis! ¡Y qué bien le sientan a esta morbosa actriz! «Nunca he tenido mejor escote», dice. Y nosotros decimos: bendito escote, digno de la más copiosa eyaculación corporal. ¿O no os lo parece al contemplar las fotos que acompañan a este post?
Aquí hemos reunido algunas de las fotos más hot de Margaret Qualley. Esperamos que os inspiren tanto como nos inspiran a nosotros.
